Una pareja se conoció y decidió casarse para buscar beneficios mutuos, Sin embargo, con el paso del tiempo las ventajas se volvieron un padecimiento. En este caso, la Justicia de Familia puede apoyar a disolver lo que de mutuo acuerdo no ha sido posible.
Por: Germán Humberto Rincón Perfetti – Abogado
Una consulta muy interesante
Un hombre militar llegó a la oficina y me contó: “Algún día, yo como militar dije: A mí me gustaría casarme, pero no vivir con mi pareja. Un amigo le dijo: Yo tengo una amiga que también ha dicho lo mismo… y los presentó.
Cuando se conocieron, entre charla y charla lograron concluir que podían tener un ‘matrimonio de conveniencia’. ¿Por qué? Ella abogada, quería estudiar en la Universidad Militar su especialización y, si se casaba con un militar, le daban descuento. Pero a él, por el hecho de casarse le daban una bonificación mensual. Claro, para casarse y como ella era abogada, una mujer mucho mayor que él, dice, hagamos capitulaciones, lo suyo es suyo, lo mío es mío…
Encuentre la historia completa en:
