La instalación “Arrancada de raíz” (también conocida como “La casa en el aire”) del artista conceptual argentino Leandro Erlich, no fue simplemente una exhibición, fue una apropiación simbólica del espacio público en la Plazoleta de Lourdes.
Por: Roberto Quiroga B. – Director revistalgbti.com
El arte llamativo en Chapinero cultural
El artista creó una imagen visual que obligó al transeúnte de la Carrera 13 a detenerse, levantar la vista e interactuar con esa imagen tan llamativa, extraña y compleja. Esta es una demostración de que el arte que se instala en la calle y que es accesible a toda la comunidad, sin barreras ni costos, cumple una función esencial en la construcción de una sociedad más pensante, más reflexiva.
Expuesta en el marco de la Bienal Internacional de Cultura y Ciudad (BOG25), la obra, que suspende en el aire una casa tradicional colombiana mostrando sus raíces visibles, hizo un aporte más que convierte a Chapinero en un territorio cultural indiscutible. La elección de este espacio de encuentro popular, comercial, religioso y diverso, elevó aún más el mensaje de la obra.

El libre acceso al arte de talla internacional en un entorno abierto, en este caso en la Plazoleta de Lourdes, es un ejercicio de democracia cultural que fomenta la conversación y la discusión sobre temas muy complejos –como la memoria, la migración, el desarraigo, la discriminación–, que contribuye a un cambio de mentalidad y que nutre la cultura del respeto y la convivencia, reafirmándose así que el acceso a la cultura, al igual que el acceso a los derechos, debe ser libre y sin distinciones.
“La casa en el aire” y los sectores sociales LGBTIQ+
Desde revistalgbti.com, vemos en esta “Arrancada de raíz” un espejo de las propias luchas. Esta visión nos recuerda que, a pesar de los intentos de desarraigo, de negación de la dignidad y la igualdad, de la persecución, el maltrato y los asesinatos, las raíces de la identidad, la memoria y los derechos son inalterables, invariables y permanentes.
Chapinero, al acoger esta obra, se consolida como un territorio que valora la diversidad de pensamiento, la reflexión social y el respeto incondicional. Dejando el mensaje de que la verdadera paz en nuestro hogar, nuestra cuadra, nuestro barrio, nuestra localidad, nuestra ciudad, y el verdadero cambio de mentalidad, sólo ocurrirán cuando entendamos que la cultura del respeto es el pilar indiscutible que sostiene a todas las personas, a todas las identidades… a toda la sociedad.

¿Quién es Leandro Erlich?
Nacido en Buenos Aires, Argentina, en 1973, es uno de los artistas conceptuales contemporáneos con mayor proyección internacional, reconocido por sus instalaciones inmersivas que juegan con la ilusión óptica y la percepción de la realidad.
Su obra altera lo cotidiano (piscinas donde se puede caminar, ascensores sin destino, fachadas de edificios que desafían la gravedad) para provocar una paradoja visual que obliga al espectador a cuestionar el orden y las reglas del mundo material. Ha representado a Argentina en la Bienal de Venecia y ha expuesto en prestigiosos museos de América, Europa y Asia, como el Museo Mori de Tokio.
Las instalaciones de Erlich buscan generar una experiencia sensible y no solo intelectual en el público. El ‘truco’ es evidente, pero al decodificarlo, comienza el verdadero goce y la reflexión sobre temas sociales y culturales complejos, conectando al arte con un público masivo.

Algunos conceptos del autor
“Mi intención con ‘Arrancada de raíz’ era crear una ficción pública que se insertara en la cotidianidad de Bogotá. La obra busca el encuentro con el transeúnte, invitándolo a detenerse, mirar hacia arriba y sentirse parte de la historia que cuenta esa casa flotante…”.
“La obra despierta múltiples interpretaciones. La imagen de una casa suspendida, colgada de una grúa y con las raíces visibles, evoca fuertemente el concepto de memoria, desarraigo y el trauma de la migración, un tema resonante en la realidad colombiana…”.
“Mi arte no es sólo una exhibición estética, sino una herramienta para inspirar conversaciones complejas fuera de los espacios tradicionales del arte, cumpliendo así su objetivo de hacer del arte un vínculo entre la memoria y la comunidad…”.






